Por: David Ramírez. Barahona. - A lo que a llegado la izquierda española,señores.
Las últimas noticias que nos llegan de España es que cerca de cien personas de la izquierda española se han concentrado hoy en Valladolid antes del concierto de la cantante Noa y han repartido folletos en los que pedían el boicot a la actuación de la artista israelí al opinar que "es una cómplice de los sionistas" y "sigue una estrategia de su Estado".
El único delito para la izquierda española es que la cantante israelís piensa muy diferente a ellos, Noa considera que el trato que debemos los revolucionarios brindarle a Hamas debe ser de oposición total.
Noa es una cantante de Israel, una militante de izquierda, feminista,muy convencida de sus principios y que se opone al estado religioso que desea imponer Hamas en los territorios de Gaza.
Noa desea que las mujeres de Gaza no sean obligadas a ser simples servidumbres de los hombres por "voluntad de Dios" ni que lleven Burkas ni Velos.
Noa se opone al estado superticioso que quiere imponer Hamas y para la izquierda española ese pensamiento es muy malo.
Para Noa, las mujeres palestinas no pueden ser ni putas ni sumisas y eso encoleriza a la izquierda española, hoy aliada de Hamas y otros grupos reaccionarios religiosos y anticomunistas.
Estoy de acuerdo con la artista Noa cuando sostiene que "los fanáticos islámicos le han lavado el cerebro a mucha gente en Europa", por lo que sugiere a la población que se informe mejor, lea documentos, aprenda historia y "tenga una opinión inteligente" en lo que concierne a Oriente Medio.
"Hamás no llama a la liberación de Palestina sino a la destrucción de Israel, es decir, de mí, de mis hijos y de mi familia", ha asegurado Noa, quien cree que el suyo "es un Estado democrático que lucha por su supervivencia" y "tiene derecho a defenderse", sobre todo tras sufrir "8 años de bombardeos" en sus fronteras.
El boicot a Noa me recuerda a la amenaza de boicot a Juanes que los anticastrista organizaron por su participación en el concierto Paz sin frontera.
Para la izquierda española es correcto que Juanes cantara en cuba, pero asume las mismas posiciones que los gusanos anticastrista. ¡Vaya paradoja!
Uno puede estar o no de acuerdo con Hamas o Fidel Castro, pero boicotear a una artista porque su único delito sea pensar diferente es una aberración de la izquierda española.
En una democracia cada persona tiene derecho a pensar y apoyar las acciones del otro como le venga en gana, eso es la democracia.
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