
Haiti.- Unas 50 personas murieron por una epidemia de cólera, sin contar las diez víctimas debido por las fuertes lluvias de los últimos días en Haití, informaron hoy las autoridades locales. A nueve meses del terremoto que devastó el país, y que causó 250.000 muertos y 1,5 millones de habitantes sin techo, Haití está sufriendo ahora una emergencia que parece no tener fin.
Las autoridades sanitarias nacionales informaron hoy sobre la muerte de unas 50 personas en distintas ciudades del país como consecuencia de una epidemia de cólera probablemente desencadenada por la mala calidad del agua potable.
"Hemos registrado 51-52 muertos en las costas del río Artibonite que atraviesa el centro y norte del país. Se trata de una epidemia causada por el agua utilizada en las casas de aquella región", declaró el doctor Ariel Henri, director del ministerio de Salud de Haití.
"Algunas personas murieron en sus viviendas en la región de Artibonite y en las zonas centrales de Haití, mientras varios centenares se encuentran internadas y puestas bajo control", añadieron otras fuentes médicas.
Según algunos medios locales de Puerto Príncipe, la mayor parte de los decesos ocurrió en el hospital de Saint Marc, a unos kilómetros de la capital, y en otras localidades cercanas.
La epidemia de cólera fue confirmada la noche del miércoles por una fuente del ministerio de Salud, sobre la base de los primeros resultados de los análisis efectuados tras los decesos.
Frente a esta situación, el gobierno convocó a una reunión de urgencia con las autoridades sanitarias.
Un experto de Naciones Unidas, Walter Kaelin, de regreso a Haití, denunció hoy en un reporte la profunda crisis humanitaria que el país está atravesando.
"Se estima que 1,3 millones de personas, entre quienes perdieron sus casas durante el terremoto y quienes escaparon de la extrema pobreza acentuada por el sismo, viven aún en campos provisorios en Puerto Príncipe y sus alrededores", dijo Kaelin.
"Los habitantes de los campos de refugiados exigen que se acerquen a estos lugares, como ejemplo de las necesidades existentes en estos refugios", explicó el experto de la ONU.
De acuerdo con Kaelin, "también hay otras necesidades urgentes como el acceso a la existencia sanitaria, al agua, a los servicios higiénicos y a la educación, que involucra a toda la comunidad, garantizando así el tratamiento uniforme entre quienes viven en las tiendas y quienes no".
El representante del secretario general de los Derechos Humanos de los desplazados hizo notar la urgencia de lanzar el proceso de reconstrucción.
"Esta es una crisis humanitaria que requiere una solución de desarrollo. Como su responsabilidad primaria, el gobierno de Haití debe aplicar y difundir un plan sobre cómo ofrecer soluciones duraderas para quien habita en los campos, y coordinar la actuación con los desplazados", resaltó.
Kaelin instó, luego, a los países donantes a continuar financiando la asistencia sanitaria y las actividades de defensa hasta que no se hagan progresos hacia soluciones duraderas y sustanciales.
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