Benny Rodríguez
Esta vez no hubo carreras contra el tiempo, ni camillas saturadas por heridas de bala o machetazos. En la emergencia del Hospital Regional Docente Universitario Jaime Mota, médicos y enfermeras compartieron una sensación poco habitual en estas fechas: alivio.
Durante la despedida del 2025 y las primeras horas del Año Nuevo 2026, el principal centro de salud del suroeste atendió pocos casos vinculados a hechos violentos, una situación que contrasta con años anteriores, cuando las festividades terminaban marcadas por tragedias.
“Anoche no llegó casi nada”, comentaron profesionales de la salud consultados por La Lupa del Sur, al explicar que la emergencia se mantuvo despejada, con ingresos mínimos por conflictos sociales, riñas o armas de fuego.
Un contraste con el pasado reciente
La tranquilidad vivida esta vez no pasó desapercibida. Para la misma fecha del Año Nuevo 2025, Barahona quedó marcada por un tiroteo en el sector La Raqueta, del barrio Camboya, que dejó dos jóvenes muertos: el raso del Ejército Luis Eduardo Montero Urbáez, de 20 años, y Randy Alfonso Carrasco, de 26, quien falleció días después por las heridas recibidas.
Ese recuerdo reciente hizo que el silencio en la sala de emergencias se sintiera casi como un logro colectivo.
Ingresos leves y conciencia ciudadana
Los pocos pacientes atendidos durante la noche y la madrugada correspondieron, principalmente, a personas con complicaciones por consumo excesivo de alcohol, algunos accidentes leves y conflictos menores, según confirmaron miembros de la Policía Nacional y del Ejército que colaboraban en labores de seguridad.
Desde la Defensa Civil, su subdirector en Barahona, Wilfredo Castro, informó que no se registraron incidentes de gravedad en la provincia ni en comunidades cercanas.
Castro valoró positivamente el comportamiento de la población durante las festividades, atribuyéndolo a una mayor conciencia social.
“Parece que la gente ha entendido que el año no se termina en una sola noche”, expresó.
os, fuegos artificiales y celebraciones familiares, sin que se produjeran hechos lamentables.
Colaboradores de La Lupa del Sur en distintos barrios y comunidades de Barahona, Pedernales, Bahoruco e Independencia confirmaron un ambiente de tranquilidad, con familias reunidas, abrazos largos y mensajes de buenos deseos.
En el malecón de Barahona, pese a la alta afluencia de personas, predominó el orden. Música, alegría y algunos brindis acompañaron la noche, sin alteraciones que obligaran a intervenciones de emergencia.
Lluvias y regreso a la rutina
La mañana del primero de enero amaneció lluviosa en Barahona y en otras localidades del suroeste, como Neyba, lo que podría incidir en que muchas personas permanezcan en sus hogares durante el resto del feriado.
Aunque las celebraciones continúan, las autoridades confían en que el comportamiento ciudadano se mantenga, tomando en cuenta el retorno a las labores y la experiencia positiva vivida en esta despedida de año.

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