Fuente :Independencia informa
Alcalde Laureano Santana exige trabajar por el pueblo.
Independencia , RD.- Una grave crisis institucional mantiene paralizado el desarrollo del municipio fronterizo de Jimaní, luego de que la mayoría de los miembros del Concejo de Regidores decidiera boicotear y ausentarse de la asamblea comunitaria convocada para iniciar la reconstrucción de las aceras y contenes de la calle 27 de Febrero, la vía principal y el eje comercial más importante de la demarcación.
Mientras comunitarios, empresarios, representantes de la sociedad civil y las autoridades municipales acudieron masivamente al llamado para conocer los detalles de esta trascendental obra, los ediles optaron por el abandono de sus funciones legislativas, dejando al alcalde Laureano Santana sin el respaldo regulatorio necesario para ejecutar los trabajos, a pesar de que el ejecutivo municipal cuenta con los fondos disponibles y la firme voluntad de transformar la comunidad.
El alcalde defiende que el proyecto en la calle 27 de Febrero es una prioridad impostergable para dinamizar el comercio, embellecer el casco urbano, corregir las inundaciones históricas y garantizar la seguridad peatonal frente al constante tráfico pesado hacia la frontera.
En contraste con las intenciones del alcalde, el Concejo de Regidores ha decidido secuestrar el progreso local mediante la inasistencia deliberada para romper el cuórum legal, con la única y honrosa excepción del regidor Wilber Matos, presidente del Concejo Municipal por el PRM, quien fue el único que estuvo presente para escuchar, informarse y dar la cara ante la ciudadanía, desmarcándose de las directrices de su propio bloque y asegurando que los intereses de Jimaní deben primar por encima de cualquier agenda particular.
El bloque de los regidores que se opone al desarrollo y que decidió dar la espalda al pueblo está plenamente identificado en la sala capitular: la vicepresidenta del Concejo, Lidia Jeanny Moquete (PRM), señalada por la comunidad como una de las principales promotoras de la resistencia interna; el regidor José Ericardo Matos (PRM), quien se ha sumado a la estrategia de mantener el vacío legislativo; la regidora Yenni Tomasa Méndez (PRM), cuyo voto decisivo ha sido utilizado para frenar la validación del proyecto; y el regidor José Novas, único representante del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), quien utiliza el ausentismo como una herramienta de presión política de oposición.
La pregunta es simple: si esta inversión beneficia al pueblo, genera mejores condiciones para peatones, comerciantes y residentes, ¿por qué oponerse?

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