Barahona campeón regional sur de beisbol de 1947 y la tragedia de río verde del 11 enero de 1948 (11) - Campesino Digital

Notas:

lunes, 19 de enero de 2015

Barahona campeón regional sur de beisbol de 1947 y la tragedia de río verde del 11 enero de 1948 (11)



Por : Virgilio Gautreaux P.


La delegación deportiva cibaeña arribó al aeropuerto barahonero en horas de la mañana, siendo recibida calurosamente por representantes de la comunidad, quienes le colmaron de atenciones al bajar del avión con emotivas palabras de bienvenida y la entrega de flores por bellas damitas.


Tanto en la ciudad de Barahona, como en otras provincias sureñas había gran entusiasmo debido a que el equipo local había sido reforzado por buenos trabucos y brazos para enfrentar la dura novena cibaeña que se mantenía invicta gracias a su elenco de jugadores de probada calidad,  altamente  competitivos.


En los días previos cundía la emoción de saber que se enfrentaría a un  rival poderoso, pero que también los sureños estaban dispuestos a darle una sorpresa a los distinguidos y aguerridos visitantes.


El primer juego fue un verdadero festival deportivo donde ambas novenas batallaron gallardamente   durante once entradas, resultando victorioso el equipo sureño el cual dejó en el terreno a su oponente en un final de película. El resultado fue una victoria 6x5.  El equipo santiagués, perdió su invicto. El segundo encuentro en horas de la tarde,  fue ganado fácilmente por los norteños 9x2.


Concluida esta memorable jornada deportiva retomamos nuevamente al Capitán Piloto Bodden  quien nos señala en su artículo citado, que los dos aviones despegaron del aeropuerto de Barahona con un intervalo de 15 minutos y que en el trayecto encontraron turbulencias por lo cual ambos pilotos se desviaron para tomar el conocido trayecto-corredor Capital-Santiago. Una rotura de la antena del aeropuerto santiaguero causada por un avión el día anterior, impedía las comunicaciones con dicha pista, que sumado a las condiciones atmosféricas motivó que el piloto Cartagena Portalatín decidiera aterrizar en la capital, mientras que el piloto Ramón Hernández Ramírez se dispuso continuar la travesía no obstante la hora, el clima y la falta de comunicación con la torre de Santiago. Talvez confió en su experiencia transitando el corredor. El siniestro ocurrió al chocar el avión  la Sierra de Yamasá.


Por coincidencias de la vida, me cuenta la Señora Marina Hernández-hija del Manager del equipo sureño-Don Lico Hernández-que éste ofreció en su hogar en horas de la tarde un sabroso sancocho a los jugadores santiagueros, a los cuales debido a una ligera llovizna, en reiteradas ocasiones les pidió que se quedaran en la ciudad y que regresaran a Santiago al día siguiente, a lo cual los comensales respondían que debían partir ese mismo día. Doña Marina recuerda que no todos los jugadores comieron pues algunos prefirieron esperar en el aeropuerto barahonero. Más adelante me expresó que cerca de las 11 de la noche de ese día Don Lico recibió una llamada telefónica donde le informaron que el avión con los muchachos no había llegado a Santiago. Ella recuerda que su padre y todos en la casa se pasaron la noche y la madrugada escuchando la radio y llorando, mientras aguardaban noticias sobre lo ocurrido.


También me comunicó el Dr Manuel González Féliz que el magnífico lanzador norteño, Bombo Ramos tenía en Barahona un pariente, el comerciante Eloy Martínez, el cual le ofreció en la terraza de su casa una suculenta comida e invitándole a que se quedara en Barahona. En la mesa estaban otros acompañantes del jugador. Por la vehemencia del Sr Martínez en que Bombo se quedara, algunos llegaron a suponer inicialmente que éste no estaba entre las víctimas fatales del accidente (ver primera página del periódico La Información del Martes 13 de Enero de 1948).


El 11 de Enero en Santiago:


Del Editorial del periódico La Información correspondiente al 11 de Febrero del 1948 (al mes de la tragedia), extraemos las notas siguientes:


“Hace un mes que la afición santiaguera, rebosante de interés deportivo, inquiría por todas las esquinas alguna noticia llegada desde Barahona, que le pusiera en auto de la suerte corrida por nuestros esforzados muchachos frente al potente equipo representativo de la región sureña. Las jugadas no fueron transmitidas por radio y ello era motivo para que la fanaticada hirviera en inquietud por obtener algún detalle. En las primeras horas de la tarde se tuvo la desconsoladora nueva de que el “Santiago” había perdido si invicto frente a los aguerridos sureños después de un debatido juego que se prolongó hasta la undécima entrada. ¡Santiago ha perdido! Era la desalentada exclamación por todas partes, pero había el consuelo de que nuestros muchachos habrían de volver por sus lauros en el juego vespertino. Pero la tarde en esta ciudad [Santiago],  se presentó lluviosa; el cielo totalmente encapotado, mantenía la caída de una ligera pero continua llovizna. El pensamiento de la ciudad no se apartaba de sus gallardos y olímpicos emisarios, y ese pensamiento se hacía mucho más tenaz a medida que pasaba la hora del probable regreso, sin que se oyera surcar el espacio a la esperada nave. La noche llegó y con ella, el pensamiento se convirtió en presentimiento. Ya tarde, comenzó a susurrarse la alarmante nueva. Uno de los dos aviones que fueron a Barahona se ha perdido! La inquietante información corre casi en secreto, con temor de que fuera oída demasiado y se incurriera en imprudencia.


Había la esperanza de que hubiera ido a parar Haití, a Puerto Rico, talvez a Cuba. También era presumible que hubiera hecho algún aterrizaje forzoso en nuestro propio territorio sin graves consecuencias. La pregunta ansiosa, que vibraba en el inalámbrico comenzó a tener desconcertantes respuestas de Haití, de Puerto Rico, de Cuba…… No había noticias del paradero del “H-6” que era el que ocupaban los componentes del Team “Santiago”. Ya en la mañana [del día 13], la ansiedad se convirtió en zozobra, en nerviosismo.  El día seguía lluvioso; nadie atinaba a trabajar, sino que la atención de todos estaba en el firmamento;   a cada ruido de avión, todos miraban al cielo con ansiedad de ver el “H-6”. Más tarde llegó la pavorosa noticia. El H-6 había sido encontrado, pero estrellado contra la montaña y todos sus ocupantes, ascendentes a treinta y dos personas, habían perecido destrozados por la tragedia.


Ante tan aterradora noticia, Santiago no tuvo palabra con qué expresar su dolor, y éste se condensó en un gran silencio.


Hoy se cumple un mes, y aún tiene Santiago la llaga del dolor en carne viva . Todavía lloran las campanas en todos los templos santiagueros llamando a la oración por los que se fueron en una húmeda y triste tarde el mes de Enero, cuando venían en vuelo olímpico desde la hermana ciudad de Barahona, último escenario de sus brillantes actuaciones deportivas.


Santiago, que sabe amar en silencio, llora también en silencio su dolor, poniendo de manifiesto en sus lágrimas la sinceridad de sus penas. Y una muestra de ese sentimiento sincero y profundo de Santiago, la acaba de dar ahora mismo el alma popular de este pueblo, a un mes de distancia de la tragedia que le hirió a mansalva su sensitivo corazón.”


Santiago reacciona


Es bueno que sepamos que a la oscura noche de esperanzas y presagios del Domingo 11, le siguió un angustioso amanecer, que sin embargo no amilanó la férrea determinación de los santiagueros. El periódico LA INFORMACIÓN en noticia de primera página nos trae la información de que tan pronto la compañía Dominicana de Aviación tuvo conocimiento de la desaparición de uno de los aviones, se pusieron en comunicación por teléfono y por radio con todas las ciudades del país, especialmente con aquellas en donde hay campos de aviación, así como también con Haití, Puerto Rico, Cuba y otras naciones vecinas, indagando por el posible paradero del avión desaparecido.


Más adelante el rotativo detalla que ha recibido informaciones fidedignas de que la nave desaparecida ha sido localizada en un lugar de la cordillera central, entre La Cumbre y Yamasá. Precisa que dicha localización fue hecha desde el aire por lo que no se había podido obtener noticias, hasta ese momento de lo que le había ocurrido al avión, es decir, si se estrelló o si tuvo que hacer un aterrizaje forzozo por cualquier circunstancia adversa.


Continúa el periódico expresando que el Gobernador provincial salió para La Cumbre, inmediación del lugar del suceso con una brigada compuesta por varios médicos y otras personas “llevando todo lo necesario para cooperar en los primeros auxilios que sean menester prestar a las posibles víctimas de accidente que haya podido ocurrir”. La nota apuntaba que el hecho de que muchos de los ocupantes del avión son personas de Santiago-muchos de ellos relacionados social o deportivamente-tan pronto se supo del suceso ha habido gran consternación en toda la población, muy especialmente  en los numerosos hogares más directamente afectados por la suerte que hayan podido correr los ocupantes del avión accidentado. Destacaba el rotativo que “muchos familiares de éstos han salido hoy en la mañana en automóviles hacia La Cumbre con el fin de indagar personalmente la ocurrencia y saber la suerte corrida por sus familiares”.


De los jugadores norteños hubo un  sobreviviente, el MARISCAL LANTIGUA,  el cual sobrevivió pues el avión lo dejó porque se atrasó compartiendo con unos amigos.


Del periódico LA NACIÓN  correspondiente a varios números del mes de enero de 1948, extrajimos las informaciones siguientes:


Una información de primera página de ese periódico correspondiente al martes 13 de enero de 1948 revela que 30 cadáveres fue el balance de la espantosa tragedia registrada en el paraje de Río Verde,  Sección Jaigüey de la Jurisdicción de Yamasá, donde un número apreciable de profesionales y atletas dominicanos-todavía no identificados-perdieron la vida.


El pueblo dominicano no cabía en su sorpresa y dolor. Todo el Cibao, la capital, Barahona y el resto del país, lloró desconsoladamente la pérdida de estos verdaderos gladiadores deportivos. La nación se sobrecogió estupefacta ante tanto sufrimiento.


A las 11 de la noche el alcalde Pedáneo de Jaigüey envió un mensaje urgente al jefe de puesto del EN, notificándole el lamentable suceso. De inmediato se formó una brigada de rescate que arribó en horas de la madrugada del lunes al lugar del siniestro. En horas de la mañana de ese lunes, aviones del ejército Nacional sobrevolaban sobre el sitio donde se presumía había ocurrido el fatal percance, en búsqueda de los restos del avión perdido.


Ante lo escabroso del lugar del impacto y la ausencia de caminos que imposibilitaba sacar los cadáveres a la población de Yamasá, el Juez de Paz de esta localidad ordenó sepultarlos en una fosa común.


Tan pronto se supo la magnitud del accidente y su trágico balance, las autoridades dispusieron que los ingenieros de Obras Públicas  estudiaran inmediatamente un modo de habilitar un “camino de herradura”, hasta el lugar donde cayó el avión, con el propósito de que pudieran llegar sacerdotes a realizar oficios religiosos en el  lugar donde estaban sepultadas las víctimas. Se dispuso también que fuera cercado el sitio donde se abrieron las fosas.


Al lugar fueron enviadas numerosas ambulancias y brigadas de médicos para que asumieran las labores propias del caso. El Dr Mairení Cabral encabezó el equipo del hospital Padre Billini.


La escena de colisión de la aeronave con los árboles y el suelo, era dantesca y sobrecogedora. Los testigos narraron con sobrecogimiento lo que observaron. Un cadáver fue localizado a tres kilómetros del lugar del impacto. Testigos afirmaron escuchar  el desprendimiento de un bulto antes de ocurrir la explosión. Un ala fue localizada cercana a este cadáver.


El avión marca DE-3 Douglas (H1-6) no presentaba señales de haberse incendiado. Ni siquiera los motores mostraban estar chamuscados. El avión era piloteado por el oficial Ramón María Hernando Ramírez, hermano del héroe de la guerra patria de 1965,  Miguel Ángel  Hernando Ramírez.


Al conocer las autoridades de San Cristóbal el trágico balance, se trasladaron a Yamasá el Gobernador provincial, el Procurador General de la Corte de Apelación y distinguido barahonero, Lic Juan Guilliani y otros funcionarios del área sanitaria y de seguridad pública, donde practicaron las diligencias de lugar.


La Dirección General de Deportes mediante Resolución de fecha 14 de enero aprobó declarar NUEVE DÍAS DE DUELO DEPORTIVO NACIONAL, “quedando por lo tanto prohibida toda actividad deportiva durante dicho período,  a partir del día de hoy en todo el territorio de la República Dominicana”.


Durante todos esos días hubo en todo el país grandes manifestaciones de dolor y solidaridad con las víctimas y sus atribulados familiares. Mediante telegramas de todas partes del país, la población manifestaba su dolor. Clubes, logias, empresas, grupos deportivos,  realizaban actos de recordación. Toda la crónica deportiva nacional cerró filas en torno a este suceso, destacando las prendas que adornaban los atletas y dirigentes fallecidos.


El NEW YORK TIMES en una breve reseña describió la tragedia, lo cual avivó un debate en las grandes ligas en torno a los viajes en avión. Algunos jugadores se oponían a los vuelos-los cuales consideraban inseguros-prefiriendo el transporte por tren.

Muchos jugadores de las mayores se oponían firmemente a los viajes aéreos. La primera protesta ocurrió en el campo de entrenamiento de los Yanquis de Nueva York en 1946. Sin embargo, este medio de transporte luego se impuso.


 La crónica del NYT destacaba la pérdida de LORO ESCALANTE, “quien era algo así como una combinación de BOB FELLER y TED WILLIAMS para la fanaticada dominicana”.


De Puerto Rico, Colombia, Estados Unidos, Cuba, Venezuela y otras naciones,  se recibieron condolencias.


Pasando revista al periódico LA INFORMACIÓN, reseñaré las principales crónicas publicadas durante los 30 días siguientes al suceso, las cuales a continuación comparto con ustedes:


·        Durante este período se realizaron diferente tipo de actos y homenajes en memoria de los caídos, especialmente actos religiosos, lectura de poemas, discursos, recepción y envío de telegramas.


·        El 12 de Enero mediante Decreto No 4888, el  14 de Enero de ese 1948 fue declarado Día de Duelo Nacional y se dispuso la celebración de oficios fúnebres en memoria de las víctimas en todas las iglesias del país, invitando al pueblo dominicano a asistir a estos oficios, como demostración de solidaridad nacional  con las familias que sufrieron las pérdidas de sus seres queridos.


·        El Artículo 2 del Decreto disponía la apertura de un camino desde Yamasá al  sitio del desastre y la construcción de un monumento conmemorativo en el lugar donde han sido sepultadas las víctimas, a cuya memoria se celebrarán honras fúnebres. Sobre este punto el rotativo santiagués, haciéndose eco de un clamor de los familiares de los fallecidos, solicitó al primer mandatario que dicho monumento se construyera en el cementerio municipal de la ciudad, donde  forma que sus deudos puedan con facilidad rendir testimonios de amor y cariño a sus muertos, lo que no podrían hacer con regularidad en el apartado lugar del desastre.


·        El Miércoles 14 de Enero en la Iglesia Parroquial Mayor de Santiago se realizaron unas solemnes honras fúnebres donde participaron las principales autoridades de la nación junto al Presidente de la República. Millares de personas de las provincias circundantes estuvieron presentes fuera del templo para testimoniar su solidaridad con las víctimas y sus familiares.


·        El Dr. Rafael F. Bonnelly, Secretario de Estado de Trabajo, cumpliendo una encomienda presidencial, acompañado del Gobernador de Santiago, visitó todos los hogares en duelo ubicados en la ciudad.


·         El ing. Romeo Rojas lanzó una iniciativa para crear un fondo a fin de ayudar las familias más pobres de los atletas fallecidos, para lo cual aportó inicialmente la suma de RD$50.00. Rápidamente la propuesta recibió el respaldo de toda la comunidad de Santiago y el país. Para sensibilizar al público, a  modo de ejemplo, se citaba el caso de una viuda con cuatro infantes y que además estaba embarazada. También se mencionaba una madre que era sostenida por su hijo, así como otros ejemplos igualmente desgarradores.


·        El periódico La Información se convirtió en el punto focal de esta campaña que duró 30 días, en los cuales se publicaba diariamente  los nuevos aportes que se recibían de comerciantes, aficionados, farmacias, fábricas, imprentas, clubes, gremios obreros, sociedades religiosas, cines, bancos, logias y personas individuales. El Martes 10 de Febrero el rotativo informó que hasta esa fecha se había recaudado la suma de RD$ 4, 656.99.


·        La Asociación de Cronistas de Santiago organizó una jornada para captar recursos para ir en auxilio de las familias, obteniendo esta iniciativa buen resultado. Funciones de cine, peleas de boxeo e intercambios deportivos amistosos se realizaban para recabar fondos. Un cronista propuso no esperar los 30 días establecidos para distribuir los recursos captados, sino que se repartieran en dos fases, iniciando con las familias más pobres que estaban atravesando una  angustiosa penuria económica.


·        La directiva del Santiago Beisbol Club de Santiago acordó distribuir los fondos en caja entre las familias más necesitadas de los desaparecidos miembros del equipo “Santiago” que tan brillantemente venía lidiando en el torneo nacional de pelota amateur.


·        También se crearon comités pro-fondos en algunas provincias. El Club Rotario de Santiago dirigió una comunicación a sus entidades hermanas dentro del país, en procura de que se unieran a esta noble campaña, las cuales respondieron activamente.


·        La Sociedad Pro-Deportes de la ciudad capital realizó una campaña para ayudar las familias humildes de los peloteros fallecidos en la tragedia, la cual recibió de inmediato el apoyo del público.


·        El Sr. Aurelio Parra en carta remitida el 15 de Enero a Tomás Morales Garrido, Presidente de la Asociación de Dueños de Autobuses  de la capital de la República, le propuso que se destinara al fondo de ayuda de los familiares pobres de las víctimas, el producto de un día de ganancia de cada autobús de la entidad.


·        Ese mismo día 15 de Enero LA INFORMACIÓN  publica que el Moca Beisbol Club resolvió-a unanimidad-continuar su participación en el campeonato únicamente a condición de que los beneficios sean destinados para ayudar los familiares de las víctimas, proponiendo además que los juegos programados a realizarse en Moca fueran jugados en Santiago para obtener mayor efectividad. Por último los mocanos propusieron que una vez terminado el campeonato “el team vencedor como gesto de compañerismo y en solemne  ceremonia, transferirá simbólicamente ante la tumba de los gloriosos caídos, el título de Campeones Nacionales de Base-Ball Amateurs 1947-1948”.


·        El 17 de Enero al hacer su aporte a la campaña de ayuda a las familias pobres, el Dr. J. Cordero Infante formuló unas propuestas, que por su importancia LA INFORMACIÓN publicó en primera página. El conocido Abogado señalaba que el avión estaba sobrecargado de pasajeros, pues mientras su capacidad era de 25 personas, habían más de 30. De esta situación responsabilizaba al piloto y la compañía aérea. Apuntaba que la CDA estaba vinculada con la Pan American Airways empresa norteamericana que cumpliendo con las leyes estadounidense,  no permitía ni pasajeros ni carga en exceso.


De igual modo el jurista, proponía que se obligara a las compañías aéreas dominicanas a mantener una póliza flotante sobre la vida de cada pasajero para indemnizarlos con no menos de RD$25,000, en caso de accidentes. Finalizaba su misiva precisando que era un asiduo pasajero de la CDA y que había notado con frecuencia que los aviones volaban a la poca altura de mil pies, pasando a veces las montañas casi tocando las copas de los árboles, causa ésta que asociada al exceso de pasajeros quizás fue determinante del accidente que había tenido el costo inapreciable de 32 vidas. Manifestaba su esperanza de que el momento era oportuno para para la aplicación de normas que ofrezcan mayor seguridad a los usuarios de este medio de transporte.


·        La Asociación de Cronistas Deportivos de Santiago  realizó el Viernes 30 de Enero en el local de la Sociedad Amantes de la Luz, un emotivo homenaje póstumo a los caídos donde se declamaron poesías, se leyó una solemne oración fúnebre escrita por el poeta Don Ramón  Emilio Jiménez, a la vez que se escucharon suaves melodías interpretadas por el conjunto Mozart dirigido por el Maestro Julio Alberto Hernández. El Gobernador provincial y otras autoridades civiles y militares de Santiago, estuvieron presentes.


·        Logias, asociaciones deportivas, diferentes Colegios profesionales, el Club Rotario, el Club Deportivo Español y los cronistas deportivos de Santiago, dedicaron actos  sus miembros fallecidos en la catástrofe aérea.


·        El destacado de deportista y Manager puertorriqueño Felipe Maldonado propuso formalmente al Director General de Deportes, Frank Hatton  traer al país una selección de los mejores peloteros de Borinquen  para que se enfrentaran en varios juegos a una selección nacional y que los recursos captados se utilizaran para erigir un monumento a los caídos. Dentro de los estelares boricuas mencionaba a Perucho Cepeda (padre del estelar  Peruchin Cepeda, compañero de equipo de Juan Marichal y los hermanos Rojas Alou), Francisco Coimbre y otras estrellas. Finaliza su atenta carta contemplando la posibilidad de poder traer al inmenso Tetelo Vargas “bien para jugar con nosotros o con ustedes”, afirmaba. Cuanta nobleza !


·        En Santiago su Gobernador, el Síndico, organizaciones cívicas, empresariales y deportivas, así como logias, clubes, sindicatos, iglesias, cronistas deportivos, equipos de pelota, etc, recibieron centenares de telegramas provenientes de todo el país, manifestando condolencias.


Un hecho significativo es que la temporada del 2013 del beisbol  invernal se dedicó a honrar la memoria estos héroes de la campiña deportiva dominicana.


Un Mausoleo en Santiago honra de manera imperecedera los atletas, los dirigentes deportivos y los fanáticos que acudieron a esa cita con la gloria.


A pesar de que han transcurrido más de seis décadas de este lamentable suceso, se mantiene viva la memoria de estos mártires del deporte dominicano. Sus familiares y descendientes han visto como el pueblo mantiene viva en su memoria el recuerdo de estos legionarios del beisbol criollo.


En Santiago cada 11 de Enero-aniversario del accidente-se celebran diferentes actos de recordación en memoria de los caídos. Representantes de todos los sectores sociales participan en los eventos, donde participan activamente la crónica comunidad deportiva  nacional, así como familiares de los atletas y personas del Cibao que rememoran sus hazañas.


En Barahona  a 67 años transcurridos desde el terrible accidente mucha gente recuerda la hidalguía y la calidad de los atletas del Cibao y aún mencionan el nombre de los más destacados. En esta ciudad hay un comité permanente de efemérides que anualmente conmemora el 11 de Enero. Incluso en varias ocasiones han viajado a Santiago delegaciones para participar en misas y homenajes a los siempre recordados deportistas. En algunos viajes estuvieron presente dos de los peloteros barahoneros que jugaron contra los  inmortales peloteros santiagueros, nos referimos a Anselmo Peterson-Femo  y Papito Pagán.


Del conjunto de estrellas barahoneras que gallardamente compitieron con los gladiadores norteños, solo queda vivo el glorioso y ejemplar hombre público DON ANSELMO PETERSON, mejor conocido como FEMO, quien por décadas fue un activo oficial del Cuerpo de Bomberos de Barahona, hasta llegar a ser Jefe de dicha entidad.


Este 11 de Enero 2015 se ofició una misa de recordación por los caídos en la vieja  iglesia parroquial de Barahona, donde participaron representantes de las entidades culturales, deportivas y sociales de la ciudad.




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